Quiero estrenar mi pequeño gran espacio,que compartiré con vosotros (gracias a la insistencia de una buena amiga mía), comentando cómo comenzó mi inquietud hacia el fascinante mundo de la escritura.
Desde pequeña he tenido la
inquietud de reflejar mis pensamientos en una hoja de papel; bueno , la verdad
es que, en mi cabeza siempre hay miles y
millones de pensamientos circulando, la gran mayoría en un desorden infernal , un principio caótico que mezcla un problema
con mil formas distintas de solucionarlo.
No obstante, solía ser buena cuando
me mandaban a redactar en clase, hasta que llegué a bachillerato y me topé con las notas de mis
profesores. Gracias a los cuales, aprendí a reflejar mi caos, de una forma más
ordenada, bonita y amena para la lectura…
Hoy en día recuerdo con gratitud
a mi profesor de Lengua y Literatura e Historia de la Filosofía… ¿Por qué? , os
preguntareis… lo normal es que nadie recuerde de tal forma a un par de
profesores... Pero sí, les doy las gracias por haberme presentado la escritura
en forma de ensayo.

Descubrí que me siento bien, me
relaja, me despeja la mente, organiza mis pensamientos…
Es una especie de terapia conmigo
misma, la mejor forma de reflexionar, pensar y discutir conmigo, con mi propio
intelecto.
Es recordar que el diccionario
abarca muchas palabras, muchos sinónimos, que hemos de emplear para no
aborrecer nuestro ensayo…
Es muchas cosas, sobre todo… para mí, una de las más bonitas aficiones que se
puedan tener.
Sé que tengo muchas cosas que
aprender, tan solo llevo en esto desde hace 3 años, pero nunca es demasiado
tarde cuando nos proponemos algo…
Att:MSH

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarBienvenida a este fascinante mundo, amiga. Siempre he pensado que tenías mucho talento ahí guardado, así que ya era hora de compartirlo con los demás!
ResponderEliminarEs genial tenerte por aquí. Espero seguir leyéndote pronto :)